El aceite de Krill Superba reduce más la síntesis de lípidos a nivel hepático que el aceite de pescado

Estudio in vivo publicado

Actualmente el aceite de krill representa una alternativa eficaz a los aceites de pescado como fuente de omega-3, por el hecho de que los ácidos grasos EPA y DHA que contiene están unidos a fosfolípidos en lugar de triglicéridos que es la forma en la que se presenta en el aceite de pescado. Recientemente se ha publicado un estudio in vivo en animales de experimentación en el que se demuestra que las ratas alimentadas con aceite de krill tienen una reducción superior en la síntesis de colesterol y triglicéridos en el hígado que las ratas alimentadas con aceite de pescado, aportando en los dos casos la misma cantidad de EPA y DHA.

Es conocido el papel que los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga (PUFA) tienen como moduladores de la lipogénesis hepática. Uno de los mecanismos que explica la inhibición de los PUFA en la síntesis de lípidos es su efecto regulador sobre una proteína transportadora implicada en la lipogénesis. Esta proteína tiene un papel clave en la derivación de los carbohidratos de la dieta para que sean utilizados como fuente de energía o para la síntesis de ácidos grasos.

El estudio in vivo tuvo como objetivo comparar si la capacidad de reducción de la síntesis de lípidos en el hígado del aceite de krill era similar a la producida por el aceite de pescado. Los resultados demostraron que en los animales alimentados con aceite de krill la inhibición de la proteína implicada en la lipogénesis fue superior a la obtenida en las ratas alimentadas con el aceite de pescado. Esta inhibición produjo un descenso de la concentración de colesterol y triglicéridos en el hígado, así como un descenso de la concentración de estos lípidos en el plasma cuando se comparó con los animales del grupo control.

Los investigadores atribuyen a la presencia de fosfolípidos en el aceite de krill el hecho de que la reducción de la lipogénesis fuese mayor que la obtenida con el aceite de pescado, ya que ésta es la principal diferencia entre ambos aceites. El alto contenido en fosfolípidos del krill podría ser el responsable de la interferencia en el metabolismo lipídico, junto con la capacidad que ya presentan los omega-3 en la reducción de la síntesis de ácidos grasos y colesterol.

Este estudio confirma que el aceite de krill puede ser considerado como un factor de prevención de la dislipemia.